BULKER – Transporte neumático

El transporte neumático se define como el trasvase de materiales sólidos en grano o pulverulentos encerrados en tubería con la impulsión de un fluido, generalmente aire comprimido. Existen diferentes tipos de clasificaciones para el transporte neumático, en la primera se tiene en cuenta la proporción entre el fluido y el sólido a transportar, de ahí fase densa y fase diluida. En la segunda se discrimina entre sistemas de presión positiva (impulsión) o sistemas de presión negativa (aspiración).

 Fase densa

La fase densa es un tipo de transporte neumático que se caracteriza por la alta proporción de producto con respecto a aire. La velocidad de transporte es baja evitando la degradación, la segregación de las partículas. Este tipo de transportes es también muy recomendable para productos abrasivos puesto que el desgaste de tuberías es mucho menor que en la fase diluida. La producciones pueden alcanzar las 300T/h a distancias superiores a los 500 metros.

 Principales ventajas

  •  Sistema hermético sin mermas de material, ni emisiones a la atmosfera.
  • Permite transporte a largas distancias y altas capacidades productivas.
  • Manipulación suave del producto, evitando la rotura de partículas.
  • Mínimo desgaste del equipo, reduciendo drásticamente el mantenimiento.
  • Bajo consumo energético con respecto a otras tecnologías de transporte.
  • Rápido retorno de inversión.

 Fase diluida

 La fase diluida es un transporte neumático en el cual las partículas se desplazan por tubería a alta velocidad con gran cantidad de aire a baja presión. Se presenta en dos modalidades impulsión y aspiración. Los sistemas de impulsión son eficaces para alimentar varios puntos desde el punto de envío, mientras que los sistemas por aspiración son ventajosos cuando necesitamos alimentar un elemento desde diferentes puntos.

 

    • Capacidad de transporte entre 0 a 50 T/h.
    • Velocidades de transporte generalmente entre 15 – 30m/s.
    • Distancias de transporte hasta 200 m.